sábado, 29 de julio de 2023

despojo

A veces, cuando me pienso, cuando intento verme de frente para saber quién soy o que soy, entro en un estado donde me cuestiono todo, cuando cierro los ojos puedo imaginarme. No veo un cuerpo, el solo es un puente a mí, estoy despierto pero no logro ver con claridad por la inmensidad.
El despojo, con el paso del tiempo me enseño a vivir, me enseño a filtrar lo material y lo físico para acercarme a lo espiritual.
Hoy me encuentro en un lugar que si me deja ver hacia dentro, un lugar que construyo suspiro a suspiro, mucho de lo aprendido fue por accidente, fue también enfrentando a la comodidad, al no permanente en mi cabeza, observando al mundo como se mueve y en los detalles que parecen la gran cosa, puedo ver la simpleza de la vida, puedo pausarlo todo y concentrarme en el lugar donde quiero volcar mis valores. 
No es fácil, es un trabajo de hormiga día a día, pase muchas tormentas por dentro, es necesaria la oscuridad, es necesario sentirse vacío, tocar fondo y salir, no importa cuanto te tardes, lo importante es la inercia que automáticamente te eleva en el proceso. el viaje, como nombre a este libro, es un resumen de todo, en el momento que decidí llamarlo así fue cuando me propuse despojarme de las cosas banales.
Hoy muchas de las cosas que me parecían interesantes dejaron de serlo, le pierdo el sentido a todo lo que no tenga que ver con mí interior, con alimentarme por dentro.
Uno se de cuenta del poder mental que adquiere cuando pone en practica los sentimientos, cabe destacar que de ellos nace nuestro ser, nuestra explosión a lo que dejamos físicamente, de que sirve pensar si no lo sacamos? donde quedan los recuerdos, lo aprendido, los dolores, las angustias y los momentos inolvidables que son maravillosos? 
la mejor forma de pensar es saber que podemos volcarlo.
Después de pensar cuando hago un resumen, cuando puedo dejar claro lo que siento me pregunto si la locura esta presente, si todo esto de despojarse es liberarse o caminar al filo del abismo.
Quizás sea un roto mas que desde lo profundo trae a la superficie lo que encuentra y acompañado de la empatía quiere liberar a otras personas, quizás romperse sea la única forma de crecer, es poner el cartel de contagio para que entiendan que la vida es mucho mas hermosa y lenta cuando se mira para adentro, el mundo avanza, se expande, pero decidí ir al revés, no para atrás, en vez de ir hacia afuera y expandirnos vamos hacia adentro y ahí se encuentra un universo mas amplio lleno de herramientas para repararnos y así dar lo mejor de nosotros. 
Veo a la vida desde un sillón, no frente a la tele, si no, de tras de cámara, lo lento, lo amplio me deja ver como se maquillan, como manejan las luces y las voces, veo a quienes tienen los guiones para que los actores lean el libreto y lo sigan al pie de la letra, veo a otros que improvisan jugándosela, desde acá, donde me encuentro hoy mirando hacia adentro puedo ver el mundo mas amplio, despojarme poco a poco me lleva a un lugar que no estoy totalmente seguro pero tiene sabor a libertad y me quiero quedar.

lunes, 17 de julio de 2023

la felicidad

En lo personal descubrí, que la felicidad no está en la comodidad, está en el descubrimiento, en lo amplio que se hace el mundo cuando salimos a explorarlo, ahí la encuentro, es como una flor de estación, la felicidad no es para siempre, así como el viento que a veces nos rosa la cara que pasa de vez en vez, como el humo que se disipa, se nos va de las manos cuando la sentimos bien de cerca, pero ella juega, va y viene, es difícil, hasta imposible por así decirlo de sostenerla, nos ponemos cómodos porque la tenemos y al tenerla nos engañamos creyendo que va a ser eterna, la queremos para siempre. Descubriendo encontré la forma de aceptar que venga y se quede cuando más cómoda se sienta, voy a estar preparado para saber disfrutar de su momento y mientras tanto saber sobrevivir para disfrutarla una vez mas, por eso es mejor enfocarse en la tranquilidad, trabajar eso, aprender a aceptar y ser conscientes que somos donde estamos. ser piloto, no acompañante.

Árbol - parte 5

 Los días pasaban, las horas se estiraban, podía hacer de un día dos o tres. mi respiración y la calma hacían que debajo de un arbol sentado...