domingo, 30 de junio de 2024

Árbol - parte 5

 Los días pasaban, las horas se estiraban, podía hacer de un día dos o tres. mi respiración y la calma hacían que debajo de un arbol sentado a la sombra, el mundo que me rodeaba viaje lento y así, disfrutar cada detalle. 

siempre fue así, siempre tuve curiosidad por todo aquello que existe, siempre sentí en la carne que podía ser lo que era pero no lo aceptaba, dejaba también sin experimentar muchos mundos posibles, aunque no alcanza una vida para vivirlos a todos, hay uno bien dentro nuestro. todos tenemos un objetivo y hay que descubrirlo, pero algo nos dice que vale la pena estar presentes.

En mi caso, el ruido de la ciudad no me dejaba ver, las distracciones, la gente en masa no dejaba que libere de mi eso que soy. 

Pero, que soy? quien soy que con tanta insistencia me busco?

Eso leí por ahí y desde entonces me lo cuestiono, pero como ser alguien si vamos siendo en el camino? Nos vamos formando con todo aquello que absorbemos, las experiencias que hacemos nuestras sin querer, las experiencias que encontramos en el camino hacia un objetivo, eso somos y vamos siendo, porque ahí crecemos como un árbol con sus millones de ramas y sus hojas y también sus raíces. con un universo adentro que a diferencia nuestra no se pueden mover, pero quien sabe si adentro hay alguien cuestionándose lo mismo que yo? 

Ser de acá, ser de allá y seguir siendo. 

El árbol, cumple con su labor y no exige mas, porque no se cuestiona su origen, el ya sabe quien es, nosotros al movernos nos vamos trasformando, el mundo cambia pero no avanzamos, quizás estos momentos que vivimos sean el principio del final, quizás, estemos entrando en otoño y no queda mas que aceptar que solo formamos parte de algo que se trasforma constantemente para vivir su ciclo.

Moverme y buscarme me hace entender que tan pequeño soy, cuanta mas experiencia me falta para saber a donde pertenezco? mirar a los arboles como quien mira a sus ídolos y por dentro decir- quiero ser como vos, un maestro que sin hablar enseña, solo con la simpleza de ser. 

Quizás no hay que buscar tanto, debería aceptar y dejar que la vida se encargue de ponerme en el lugar correcto? pero es que nos movemos y siempre fue así, entonces, vamos siendo, pero hay algo inevitable, como el árbol, somos de la tierra y ahí, quizás, solo quizás es a donde debo servir.


martes, 18 de junio de 2024

Piltriquitron - parte 4

 la vida, el destino quiso que hoy cuente mi historia, la sensación de querer, trasformandose en desesperación y no poder, hizo que vaya en busca de contenido para las hojas en blanco que tan vacio me tenían. fue algo que siempre quise pero no lo sabia, sentia que la distracción del día a día ocupaban mi tiempo en un camino que no era correcto y digo así, porque siempre sentí una molestia en el cuerpo, algo me pasaba y no sabia que era. De chico veía montañas, lagos, la televisión o la misma imaginación me llevaba a lugares naturales y sentía que mi alma conectaba con algo que físicamente no conocía, entonces esa molestia desaparecía, se iba el gris, se iban las sensaciones malas y mis ojos brillaban, mi cuerpo lo sabia y el tiempo como dije, hizo que poco a poco me vaya encontrando conmigo, o al menos ponerme en el camino correcto. Cuando al fin lo puse a prueba pude confirmarlo, pero antes de llegar a mi, tuve pruebas que mas que pruebas fueron mensajes, algo me forzó, como no comprendía, el mismo universo me tuvo que pegar.
me pego, me arrastró, me dolió y hasta sentí que me rendía y nada podía hacer, solo dejar que pase.
Casi agonizando tome la decisión mas terrible de mi vida, la decisión de cambiar, de jugármela en busca de eso que llevaba adentro, dejé todo, no tenia mucho pero era mi todo y estaba dejando de lado mi rutina, mis comodidades por algo que no conocía y descubrí en el trascurso del viaje que necesitaba más y más.
hoy el mal y el bien ocupan el mismo lugar, el equilibrio que fui desarrollando hizo que acepte la vida tal y como es, al fin de eso se trata, de aceptar, de pulir el equilibrio y al hacerlo, encontrarse con lo mas puro de nuestro ser.
ya instalados en el bolsón, en el camping la lomita, empecé a sentir esa magia, esa pausa. 
No todos los días, pero si casi, me sentaba a apreciar la inmensidad de la montaña que abraza al pueblo y podía conectar conmigo, aprendí a respirar y juro que recuerdo el proceso, lo recuerdo porque fue algo que me marcó para siempre, ahí fue donde el viaje mas allá de llenarme los ojos con momentos y paisajes, descubrí que era a mi interior y me empecé a asomar cada vez más.
Sinceramente nunca le encontré sentido a las cosas comunes, quise formar parte pero no funcionó, el frenarme en una esquina, mirar ambos lados y no entender de que se trataba, la gente, la rutina, los ruidos de la ciudad, los vicios, las costumbres y poder entender que la vida se va y la mayoría no la vive, me generaba ansiedad porque estaba siendo parte, estando solo y hablando conmigo de a poco me convencía que no quería lo mismo para mi. 
No podía aceptar que la vida valga nada, para lo que mi cuerpo pedía, aunque hoy sigo sin encontrarme, estoy satisfecho por los pasos, por salir a buscarme y a pesar de no encajar, de seguir sin comprender al mundo o a la raza en masa mejor dicho, aprendí a llevarlo adelante y a ese puñado de personas que amo, disfrutarlas, porque al fin, es en ellos donde volcas todo lo que cosechas.
El viaje me enseño tanto, pero como dije antes, aprendí a pulir, a vivir con calma, a proyectar, cosa que aprendí un poco mas tarde. 
Nunca pude ponerme un objetivo, no tenia dirección, estaba todo nublado y menos sentido le encontraba a las cosas. el viaje siempre fue necesario y a pesar de los días malos fue en el momento justo como debía ser. 
era imposible tener una visión clara si ni siquiera me tenia a mi.
Agradezco tanto ese viento en la cara, viento fresco y puro con una pisca de sol de la mañana que me achinaba y yo luchaba para no sacar mis ojos del fondo que tanto me inspiró. 

Se siente tan bien decir, se siente una paz cuando dejas los complejos de lado y te despojas. decir, sacar las penas como así también momentos de felicidad, comprender que no somos mas de lo que llevamos puesto, que está todo bien si te sentís mal, que esta todo bien cuando todo va bien, la vida es eso, momentos y a base de eso crecemos, crecer es expandirse hacia adentro con el afuera y no cumplir años nada más. 

miércoles, 24 de abril de 2024

El Bolsón - parte 3

Iba caminito al pueblo a buscar para la cena 
Caminando distraído con la gente al compás,
Concentrado en el cielo perdido por las aceras 
El viento que me rozaba cruzando por el canal.

No era el viento era la brisa que me pedía de prisa 
que camine más despacio que la vida iba a pasar,
No me preocupaba el tiempo, es que no estaba atento
Que tanto mirar parriba la calle no hay que cruzar.

Eso que me distraía no estaba cerquita mio
Era esa montaña hermosa con toda su inmensidad,
Cuál conocí hace poco la deseaba día a día y me prometí a mí mismo que nunca iba a olvidar.

Es un amor tan sincero el que tengo yo con ella 
Cada día la saludo como si fuera un ritual,
Me hipnotiza con su brillo me atrapa con su belleza
Si llueve o está soleado al pueblo lo pinta igual.

Llego a la plaza Pagano miro para todos lados
Hay gente por todas partes repartiendo tradición,
Está la bonita feria, los barcitos bien repletos 
Cancioncitas que se escuchan que salen del corazón.

Canciones de algunas bandas, está el que se anima solo
Quien trae su guitarrita para un pesito ganar,
El lugar tiene esa magia rodeada de mucho arte
Pintan cuadros, malabares, todo es un carnaval.

Aquí no te aburres nunca, puedes ir pa donde quieras
Hay cascadas y senderos que no te puedes perder,
También están los refugios que te reinician la vida
Hay lagos y miradores y mucho para aprender.

Este verso se termina y no pienso olvidarme
Del lugar maravilloso donde pude yo parar,
Aquella noche en febrero dónde no había espacio
Margarita tan amable me invitaba a pasar.

Pero hay algo muy valioso que ella tiene en su casa
Lo guardo con mucho orgullo para dar este final,
El es parte del camino le agradezco eternamente 
Me llevo a un buen amigo y su nombre es Julián.

miércoles, 27 de diciembre de 2023

El Bolsón - PARTE 2

 Despertar, estirarse, abrir la carpa y que el sol pegue en la cara era señal de un nuevo día, lleno de gratitud, donde sentir satisfacción por lograr los objetivos me convencía de que iba por el camino correcto.

Calentar el agua para el mate y unas galletitas, le daban inicio a un día soleado donde mientras desayunábamos pensábamos que lugar conocer. Por cierto, hay muchas opciones en El Bolsón, hay montañas, senderos, cascadas, miradores, el centro que sin dejar de lado tiene mucho color, así que con calma fuimos viendo por donde arrancar, ya que tiempo sobraba para poder disfrutar.

Pasé muchos ratos mirando el fondo que me atrapaba con su inmensidad, el canto de los pájaros el aire cálido y la respiración lenta me daban el placer de cerrar los ojos y abrir el alma para sentirme vivo.

El ruido de algún auto que pasaba levantando tierra me distraía para volver, como posdata de esos momentos siempre me repetía, - Que suerte que tenemos, estamos acá, que maravilla.

fue cerca de las once de la mañana cuando se acerco Margarita, quien nos había recibido el día anterior en plena oscuridad. Ahora si, le veíamos mejor la cara y fue mucho el placer de conocerla, mas aun cuando pudimos hablar mirándonos a los ojos.

Por cierto, no se necesitaban mas días para saber si estábamos en un buen lugar, ella enseguida se preocupó, se ocupó y nos brindo un mejor espacio para estar, una parcela con acceso a luz y tablero eléctrico.

la verdad es que estábamos muy agradecidos. A la tarde volvió y de a poco como alguien que guardaba ganas de hablar iba contándonos quien era, que hacia, que le gustaba, su pasado, su familia, sus dolores y obviamente que le hacia feliz.

Margarita, una mujer encantadora, sus ojos escondidos detrás de sus lentes, su voz y la alegría que trasmitía juro que a cualquiera puede hacer sentir en casa.

Nos preparamos para caminar, a donde vamos?

teníamos una energía incomparable con otros momentos. No quiero cruzar los días pero caminamos.

Voy a ser sincero, no quiero esconder el lado "malo" por así decirlo pero necesitábamos stock, me entienden?

quien conoce el bolsón sabe que hay un publico muy joven, donde la marihuana abunda y mas aun quien la ofrece. Fuimos al centro nos sentamos y en menos de diez minutos nos ofrecían como si fueran churros en la playa.

Asombrado me quede, porque no podía creer el estado de la situación, pero estaba en esa también así que no lo veía como un problema porque siempre el uso que le di fue para expandir mi mente mientras disfrutaba de caminar o así mismo de sentarme bajo un árbol a leer, fue un condimento siempre para expandir momentos solo o con amigos. cuestión, estábamos de vuelta al camping con los bolsillos perfumados.

Antes de empezar la aventura por El Bolsón es importante no omitir la opción que elegimos previamente al camping, apenas bajamos en la terminal buscamos un lugar donde parar y encontramos una cabaña alejada del pueblo, veníamos hablando con la propietaria entonces pagamos un taxi y allá fuimos. Llegamos y entramos, nos encontramos con un lugar hermoso la verdad, lejos de todo y al mismo tiempo cerca, estaba la casa de la dueña y atrás 2 o 3 cabañas que entre ellas pasaba un arroyo, mucho verde, mucha tranquilidad y el precio era muy accesible como para arrancar, chusmeamos, caminamos, observamos todo y nos fumamos mas de un pucho esperando a que llegue quien nos iba a recibir, nunca llegó. Tocamos timbre, golpeamos y lo único que logramos fue esperar, perder tiempo y plata porque no logramos nada, nada hasta que vino después todo lo que el pueblo nos regaló.

De bronca antes de irnos le robamos frutas que si no me equivoco eran ciruelas, infantil no? pero fue el premio consuelo de llevarnos al menos algo mínimo de ese lugar que nos decía - por acá no es.

convencidos y frustrados volvimos a la terminal y ahí empezó todo lo que les conté anteriormente camino al camping de nuestro amigo Julián.

Intento mas que un libro, hacer un lugar para mi memoria durante el viaje, no quiero buscar la perfección de que así quede, esa perfección que nos centra en que el objetivo sea todo brilloso y deslumbrante, pero si claro, que se entienda, sencillo. Aunque aprendí que lo perfecto no tiene que ser como nos acostumbraron, si no, que lo perfecto es como se dan las cosas, para bien o para mal, perfecto es todo aquello que vamos viviendo, destino hay uno solo y a pesar de no saber lo que viene si podemos asemejarnos buscando el camino que deseamos. La perfección es comprender y aceptar y de esos ingredientes hacer una buena receta. Por eso me gusta la idea de no corregir, de seguir escribiendo y la mente vaya buscando por ahí esos recuerdos que quiero guardar, nos confiamos de que lo vamos a recordar todo pero muchos se van y no tenemos un botón de alerta que nos avisa, hay muchos recuerdos, pero algunos aparecen mientras pensas en otros. 

Yo recuerdo y los recuerdos me ayudan a recordar.

jueves, 14 de septiembre de 2023

PROLOGO

 Antes que nada, o antes que todo, hola.

Hola y gracias, gracias por estar acá dándole inicio a algo tan importante para mi, gracias por dedicarle tiempo ya que este no tiene precio, tampoco vuelve. Mas allá del resultado, de lo que deje en vos con mi experiencia en este viaje, debo agradecerte por dejarme llegar a vos, llegar a vos a través de este camino que es la lectura, pero no es mío, es de nosotros. voy a contar mi experiencia y también dejar de un poco de otros que lograron llegar a mi, el punto es que vamos al mismo lugar y de base tenemos el poder de la empatía y el deseo de un mismo objetivo.

Escribir este libro, para mi es de las satisfacciones mas grandes que viví, no acepto el titulo de escritor ya que para eso, siento que no se lo que es, quizás a los que llamamos escritores son personas de aire o de conciencia con ganas o necesidad de compartir lo que llevan adentro. Es también para mi un claro ejemplo de describir al arte. 

Siento que escribir no es mas que una herramienta de desahogo para quienes nos apasiona pensar, para quienes sentimos fuerte, para los soñadores, para todas aquellas personas que necesitamos dejar una huella en la vida, para quienes amamos a la misma y la sentimos a flor de piel para bien o para mal, para quienes andamos, para los inquietos y disconformes con la comodidad y buscamos el lugar que nos corresponde, así me paso la vida, buscándome, tratando de descubrirme, es cierto que a veces me castigo preguntándome por que no lo hice antes, pero en el viaje comprendí que todo llega a su tiempo, siempre y cuando estemos trabajando en ello, lejos de lo vulgar, de los bienes materiales y las apariencias, hoy estoy satisfecho con el camino que tomé, ya que en el, puedo ver con claridad que no se a donde voy, pero ando y eso me da vida para seguir alimentándome.

En la escritura me descubrí, encontré un patio para jugar, por dentro me siento en casa y cuando empiezo a desarrollar, todo al rededor se evapora, es como si la vida física desapareciera, solo soy yo mas cerca de mi, tengo las sensaciones que se sienten por primera vez en algo, me siento como el chico nuevo tratando de amoldarme a un mundo al cual pertenezco pero no conozco, a medida que fue pasando el tiempo, desde el inicio fui sintiendo en el proceso que me quería quedar.

En el viaje, como titulé a este libro, voy a contarte mi experiencia por el sur argentino, pero mas que un viaje externo, como cuento mas adelante, es un viaje interno que descubrí avanzando, el primero lo deseaba, pero al segundo lo necesitaba y no lo sabia. 

 mí idea siempre fue viajar, conocer personas nuevas, sus costumbres, de muchos su humildad y el valor que le dan a la vida con tan poco, también conocer lugares y todo el verde y la paz que trae de fondo. Conectar con la naturaleza y apreciarla en la piel te devuelve al origen, a dónde pertenecemos y ahi es donde aspiro.

QUE HACEN LAS PERSONAS QUE YA ESTÁN EN LA 5ta DIMENSIÓN?

 1 Ya no pueden ver televisión

2 para ellos, competir ya no tiene sentido. En lugar de competir, prefieren compartir y divertirse.

3 Saben que la 5ta dimensión no es un lugar sino una frecuencia, un estado vibratorio.

4 Ya no tienen miedo de lo desconocido. Saben que el mundo extra físico es parte de la naturaleza y la paranormalidad debe de verse como algo natural y no aterrador y perturbador.

5 Saben que el diablo no existe. Lo que existe es una gran agregora alimentada por el orgullo, el egoísmo, la codicia, los miedos y las ilusiones.

6 Quieren estar solos pero al mismo tiempo, cuando están con otras personas, quieren estar con ellos plena e intensamente.

7 Sienten que tienen un propósito en la vida y quieren contarlo.

8 Se dieron cuenta que ganar en la vida no significa morir rico, y mucho menos derrotar a los demás para demostrar que son mejores y mas combativos. Saben que ganar en la vida es superar sus limites y sus miedos y llegar al final de su vida con un corazón que late con gratitud sabiendo que si no pueden satisfacer todo lo que han logrado, al menos lo han intentado.

9 Ya se están dando cuenta de que la nostalgia no es un mal sentimiento de perdida, sino un sentimiento de que algún día encontraran a todas las personas que amaron y que alguna vez pasaron por sus vidas.

10 Quieren ayudar al alma del mundo y están listos, porque es uno de los propósitos que han logrado cumplir en este pasaje terrenal actual.

Saben que no vinieron aquí solo como turistas espirituales.

LA LUZ HA GANADO

martes, 29 de agosto de 2023

Destino El Bolsón - PARTE 1

ya pasó demasiado tiempo de la ultima vez que escribí, era hora de ponerme al día. 
Donde estoy, la rutina, los días de lluvia que por cierto son muchos, los días de sol que me hacen disfrutar de caminar los paisajes y visitar los lagos y la siesta me distraen, hacen que me ausente por momentos. 
Conservo los recuerdos intactos la verdad, pero de vez en cuando me da miedo que de la nada ya no recuerde, es como si las ganas de escribir me corrieran, me apuntaran, me amenazaran para que vuelva a este espacio y comparta la aventura de andar.
hay recuerdos que aparecen de la nada y son por ahí los pequeños detalles del día a día. 
Un olor, una canción, alguna frase o un nombre que me llevan automáticamente a esos momentos que están guardados pero no tan presentes, andan por ahí, están, entonces tengo que escribir.
Dia 11, destino El Bolsón.
Ese mismo día apenas despertamos prendimos la anafe, preparamos el mate y empezamos a levantar campamento, nuestros cuerpos ya estaban listos para seguir viaje, nuestras ampollas en los pies ya no existían, nuestras ganas de seguir andando estaban mas vivas que nunca asique, mientras desayunábamos decidimos sacar pasajes y teníamos la suerte de que el colectivo frene en la puerta del camping, claramente de la mano contraria ya que venia de Bariloche, los horarios eran pocos pero cualquiera nos servía para poder avanzar, una vez listos ya esperando al borde de la ruta cerca de las 18hs después de esperar un buen rato, vemos que viene el cole, pero nuca frenó.
Nos miramos, sorprendidos porque nuestro boleto era para ese horario y el sol ya no estaba, era de día si, pero las montañas ya hacían que nuestro entorno sea ocupado por las sombras, no faltaba mucho para que oscurezca, sinceramente no queríamos quedarnos otra noche en ese camping, no estábamos apurados, pero era un día perdido, además de plata también, porque ya habíamos comprado los pasajes online, sumando así la espera que no era poco en el medio de la nada, habíamos perdido las esperanzas y caminando no se podía, era un montón, además como dije se hacia de noche y la verdad que la experiencia de caminar tanto ya la habíamos vivido.
De repente, un colectivo, no era el nuestro pero era de la misma empresa, le hicimos seña y la luz roja de atrás nos daba la señal de que teníamos otra oportunidad, nos acercamos, el chofer bajo, le explicamos la situación y para condimentar el momento, mi celular ya no tenia batería.
En el celular guardaba los boletos, el hecho de tenerlo apagado muestra un poco la larga espera.
Le explico la situación al chofer y de tantos choferes agradezco siempre que nos haya tocado el, pero mas que el, es la actitud que lo formaba como persona, frenó sin necesidad porque no estábamos en su lista y encima nos hizo subir y me prestó su cargador, en el camino ya con un poco de batería prendo el celular y le muestro los boletos. 
Gracias, solo eso me salió y que mucho le dije.
La mirada firme, real y un apretón de manos, reemplazaron cualquier frase, el contexto aumenta o disminuye y el poder en las palabras hace que queden muy pequeñas o gigantes como en este caso, ese momento me hizo comprender que a las acciones no se las lleva el viento.
Ya camino al Bolsón pudimos acomodarnos y seguir viaje, siempre así, altos y bajos como dije en alguna otra ocasión nos hacían avanzar, todo se ponía tenso pero siempre una luz al final. Personalmente el miedo se iba amigando cada vez mas, me convencía de que a medida que nos movíamos nos íbamos enfrentando a distintas situaciones, improvisando, aprendiendo, experimentando, me sentía cada vez mas a gusto con lo desconocido.
Es que viajar y andar tiene eso, como dice la frase famosa, caminante no hay camino, se hace camino al andar y que real se siente hacer físicas a las palabras, así lo vivía y hoy lo aplico en todo momento para seguir creciendo.
el movimiento a lo distinto, a lo nuevo, nos llena de miedo pero a quien lo frene mi recomendación siempre va a ser que lo enfrenten, que se dejen llevar por las ganas de romper esa barrera, el miedo lo crea nuestra mente y esta bien, debemos entender que no estamos preparados para hacer algo nuevo, pero si tenemos la capacidad para hacerlo, no hay imposibles, solo improbables, hay que descubrirse, nunca vamos a perder por mas que la experiencia sea mala.
no somos mas que una historia andando, cada persona es un cuaderno en blanco, toque la historia que toque no deja de ser nuestra. 
Para bien o para mal, todos y todas tenemos algo que contar.
repito, el miedo no es enemigo, es solo una barrera para pulirte y prepararte, del otro lado vas a encontrar lo que buscas.

Llegamos, no recuerdo bien que hora era, pero estábamos en El Bolsón.
lo que si recuerdo es que era de noche, ponele que cerca de las 21hs, bajamos y como el celular de joaco si tenia batería, buscamos en el mapa los posibles campings disponibles.
aparecían pocas opciones cerca y uno de ellos era el camping donde pudimos hacer que el viaje siga siendo prometedor.
decidimos ir al camping La Lomita y a este lugar si le voy a pasar el chivo con mucho placer, en este lugar pudimos llenarnos de momentos espectaculares y ya desde la llegada se pudo presentir la magia.
bastó con pararme en el cordón y mirar al rededor para sentir sin saber lo que venia que había llegado a un buen lugar.
No se, quizás era el clima, las ganas de estar ahí y recorrer, por ahí fue ver mucha gente, chicos y chicas en la misma que nosotros, ahí cada cual en la suya, pero todos en la misma, en busca de aventuras y conectar con la naturaleza.
decididos, avanzamos y partimos al camping, caminamos si no recuerdo mal, dos cuadras al norte y doblamos a la izquierda por la calle Azcuénaga, es imposible desorientarse si vas a visitar el lugar porque cruzamos un puente que es el único que te lleva y conecta al otro lado estando en el centro de la ciudad, después de pasar el Rio Quenquemtreu la calle se corta y al doblar a la izquierda vas a encontrarte con el camping, esta del lado derecho, ocupa casi toda una cuadra, está a la vista, pero debes llegar al final para encontrar la entrada.
Esa noche llegamos y después de un día estresante por todo lo que conté desde que esperamos el colectivo en Villa Mascardi estábamos agotados pero no queríamos dormir, solo queríamos llegar y hacer base.
Entramos, caminamos hasta el fondo que es donde se encuentra la casa de los dueños, golpeamos las manos y detrás de los ladridos de un perro se acerco una señora, muy simpática por cierto, amablemente nos dijo que no tenia parcelas libres, era de noche, no había chance de volver a la calle y buscar otro camping, fue en plena temporada, mucha gente, muchos mochileros de todas partes del mundo se expandían por todo El Bolsón, pero esa señora tuvo piedad de nosotros, pegado a su casa tenia un espacio libre pero no era para los viajeros, era de ellos, un espacio donde compartía con la familia y si no recuerdo mal, el lugar era para alquilar pero no estaba en condiciones porque no tenia luz, pero bueno, no sé, el punto es que ella nos brindo ese espacio, nosotros agradecidos lo aceptamos y esa noche sentimos el alivio de cada día, una vez mas, las cosas salían como queríamos.
Era por ahí, siempre fue por ahí, el viaje se trato siempre de eso, de vivir en lo desconocido y en la improvisación ir sintiendo todo tipo de sensaciones, para bien o para mal todo nos llevaba a donde queríamos estar, que embole seria que todo saliera como uno desea, llegar, pero sin andar.
El objetivo claramente es el que deseamos desde que empezamos a imaginar, pero el proceso, ese es quien nos alimenta y nos llena de experiencia, uno llega satisfecho al final pero siempre recuerda el camino que tiene que recorrer para disfrutar del presente, después, todo queda en los recuerdos pero el placer de andar, caer y levantarse hace que cuando recordemos un momento lindo pensemos en cuanto nos costó.
Esa noche para darle un buen final a esta primera parte, después de armar carpas y acomodar nuestro espacio, nos bañamos y decidimos salir, no fuimos muy lejos, en la esquina había un club, con una cancha de futbol 5 donde después íbamos a disfrutar de ver como la gente se apasionaba en los torneos que armaban, pero no fuimos a eso, esa noche teníamos hambre y con gusto nos comimos una pizza y nos tomamos una buena cerveza bien fresca como debía ser, ese fue el punto para ponerle el broche a un día largo y  agotador, pero satisfechos pudimos apoyar la cabeza y descansar.

Árbol - parte 5

 Los días pasaban, las horas se estiraban, podía hacer de un día dos o tres. mi respiración y la calma hacían que debajo de un arbol sentado...