domingo, 30 de junio de 2024

Árbol - parte 5

 Los días pasaban, las horas se estiraban, podía hacer de un día dos o tres. mi respiración y la calma hacían que debajo de un arbol sentado a la sombra, el mundo que me rodeaba viaje lento y así, disfrutar cada detalle. 

siempre fue así, siempre tuve curiosidad por todo aquello que existe, siempre sentí en la carne que podía ser lo que era pero no lo aceptaba, dejaba también sin experimentar muchos mundos posibles, aunque no alcanza una vida para vivirlos a todos, hay uno bien dentro nuestro. todos tenemos un objetivo y hay que descubrirlo, pero algo nos dice que vale la pena estar presentes.

En mi caso, el ruido de la ciudad no me dejaba ver, las distracciones, la gente en masa no dejaba que libere de mi eso que soy. 

Pero, que soy? quien soy que con tanta insistencia me busco?

Eso leí por ahí y desde entonces me lo cuestiono, pero como ser alguien si vamos siendo en el camino? Nos vamos formando con todo aquello que absorbemos, las experiencias que hacemos nuestras sin querer, las experiencias que encontramos en el camino hacia un objetivo, eso somos y vamos siendo, porque ahí crecemos como un árbol con sus millones de ramas y sus hojas y también sus raíces. con un universo adentro que a diferencia nuestra no se pueden mover, pero quien sabe si adentro hay alguien cuestionándose lo mismo que yo? 

Ser de acá, ser de allá y seguir siendo. 

El árbol, cumple con su labor y no exige mas, porque no se cuestiona su origen, el ya sabe quien es, nosotros al movernos nos vamos trasformando, el mundo cambia pero no avanzamos, quizás estos momentos que vivimos sean el principio del final, quizás, estemos entrando en otoño y no queda mas que aceptar que solo formamos parte de algo que se trasforma constantemente para vivir su ciclo.

Moverme y buscarme me hace entender que tan pequeño soy, cuanta mas experiencia me falta para saber a donde pertenezco? mirar a los arboles como quien mira a sus ídolos y por dentro decir- quiero ser como vos, un maestro que sin hablar enseña, solo con la simpleza de ser. 

Quizás no hay que buscar tanto, debería aceptar y dejar que la vida se encargue de ponerme en el lugar correcto? pero es que nos movemos y siempre fue así, entonces, vamos siendo, pero hay algo inevitable, como el árbol, somos de la tierra y ahí, quizás, solo quizás es a donde debo servir.


martes, 18 de junio de 2024

Piltriquitron - parte 4

 la vida, el destino quiso que hoy cuente mi historia, la sensación de querer, trasformandose en desesperación y no poder, hizo que vaya en busca de contenido para las hojas en blanco que tan vacio me tenían. fue algo que siempre quise pero no lo sabia, sentia que la distracción del día a día ocupaban mi tiempo en un camino que no era correcto y digo así, porque siempre sentí una molestia en el cuerpo, algo me pasaba y no sabia que era. De chico veía montañas, lagos, la televisión o la misma imaginación me llevaba a lugares naturales y sentía que mi alma conectaba con algo que físicamente no conocía, entonces esa molestia desaparecía, se iba el gris, se iban las sensaciones malas y mis ojos brillaban, mi cuerpo lo sabia y el tiempo como dije, hizo que poco a poco me vaya encontrando conmigo, o al menos ponerme en el camino correcto. Cuando al fin lo puse a prueba pude confirmarlo, pero antes de llegar a mi, tuve pruebas que mas que pruebas fueron mensajes, algo me forzó, como no comprendía, el mismo universo me tuvo que pegar.
me pego, me arrastró, me dolió y hasta sentí que me rendía y nada podía hacer, solo dejar que pase.
Casi agonizando tome la decisión mas terrible de mi vida, la decisión de cambiar, de jugármela en busca de eso que llevaba adentro, dejé todo, no tenia mucho pero era mi todo y estaba dejando de lado mi rutina, mis comodidades por algo que no conocía y descubrí en el trascurso del viaje que necesitaba más y más.
hoy el mal y el bien ocupan el mismo lugar, el equilibrio que fui desarrollando hizo que acepte la vida tal y como es, al fin de eso se trata, de aceptar, de pulir el equilibrio y al hacerlo, encontrarse con lo mas puro de nuestro ser.
ya instalados en el bolsón, en el camping la lomita, empecé a sentir esa magia, esa pausa. 
No todos los días, pero si casi, me sentaba a apreciar la inmensidad de la montaña que abraza al pueblo y podía conectar conmigo, aprendí a respirar y juro que recuerdo el proceso, lo recuerdo porque fue algo que me marcó para siempre, ahí fue donde el viaje mas allá de llenarme los ojos con momentos y paisajes, descubrí que era a mi interior y me empecé a asomar cada vez más.
Sinceramente nunca le encontré sentido a las cosas comunes, quise formar parte pero no funcionó, el frenarme en una esquina, mirar ambos lados y no entender de que se trataba, la gente, la rutina, los ruidos de la ciudad, los vicios, las costumbres y poder entender que la vida se va y la mayoría no la vive, me generaba ansiedad porque estaba siendo parte, estando solo y hablando conmigo de a poco me convencía que no quería lo mismo para mi. 
No podía aceptar que la vida valga nada, para lo que mi cuerpo pedía, aunque hoy sigo sin encontrarme, estoy satisfecho por los pasos, por salir a buscarme y a pesar de no encajar, de seguir sin comprender al mundo o a la raza en masa mejor dicho, aprendí a llevarlo adelante y a ese puñado de personas que amo, disfrutarlas, porque al fin, es en ellos donde volcas todo lo que cosechas.
El viaje me enseño tanto, pero como dije antes, aprendí a pulir, a vivir con calma, a proyectar, cosa que aprendí un poco mas tarde. 
Nunca pude ponerme un objetivo, no tenia dirección, estaba todo nublado y menos sentido le encontraba a las cosas. el viaje siempre fue necesario y a pesar de los días malos fue en el momento justo como debía ser. 
era imposible tener una visión clara si ni siquiera me tenia a mi.
Agradezco tanto ese viento en la cara, viento fresco y puro con una pisca de sol de la mañana que me achinaba y yo luchaba para no sacar mis ojos del fondo que tanto me inspiró. 

Se siente tan bien decir, se siente una paz cuando dejas los complejos de lado y te despojas. decir, sacar las penas como así también momentos de felicidad, comprender que no somos mas de lo que llevamos puesto, que está todo bien si te sentís mal, que esta todo bien cuando todo va bien, la vida es eso, momentos y a base de eso crecemos, crecer es expandirse hacia adentro con el afuera y no cumplir años nada más. 

Árbol - parte 5

 Los días pasaban, las horas se estiraban, podía hacer de un día dos o tres. mi respiración y la calma hacían que debajo de un arbol sentado...