lunes, 5 de junio de 2023

villa mascardi - DIA 8 y 9

 sí, sé que es un día a la vez pero en algunos capítulos voy a resumir dos en uno ya que estando en el mismo lugar puedo comprimir.

seguimos en villa Mascardi, en el mismo camping donde a su alrededor había mucho por conocer, mucho bosque, senderos, cascadas hasta el mismo lugar daba para sentarse al sol, cosa que hicimos al día siguiente tomando una cerveza apreciando todo lo que nos rodeaba, pinos enormes, mucho verde, muchas flores y el suelo era un pedacito de suiza donde se formaba por un patio oblicuo que le daba esa temática tan pacifica, el silencio aparece cuando un leve viento hace que escuches el ruido de las hojas, el silencio es el punto muerto donde se equilibra la paz y el caos, estábamos en esa, por ahí exagero un poco pero veníamos de absorber mucho de lo mismo y estábamos constantemente en contacto con la naturaleza, desde dormir, despertar y andar. 

el cuerpo se adapta a todo tipo de cambios, es a la mente a quien le cuesta modificar los hábitos, es ella quien se sorprende actúa y arrastra al resto de nuestro ser, es ella quien decide, disfruta o sufre. es nuestra base para las decisiones que tomamos y para el resto de lo que seremos, pero como llegar a cuestionarse lo que somos si no salimos de nuestra zona de confort? insisto que es necesario salir, romper con la rutina al menos una vez en la vida, la edad es algo que forma parte del sistema, la experiencia podes adquirirla siguiendo a la masa o encontrar grietas para romper lo común en cualquier momento cuando estes preparado y crear tu propia historia, no es necesario ponerse la vara tan alta y convertirse en magallanes o marco polo, lo importante del viaje es llegar a vos, no se trata de llegar mas lejos, si no más cerca. cabe destacar que mis palabras no son más que apoyo moral para todas esas personas que se encuentran donde me encontraba yo, dudando, lleno de miedos, donde me cuestionaba el futuro o la estabilidad económica y emocional. me preguntaba que podía perder, pero también que podía ganar, obvio que era 70 30 porque lo que vendría después no existía todavía, pero el miedo siempre tira a pensar o a alertarnos y nos pone un freno. el miedo a medida que pasa el tiempo se convierte en aliado y todo se invierte, el miedo termina siendo algo necesario para las próximas decisiones, lo tenemos instalado como algo negativo y no es más que una puerta, no es más que el límite que nos ponemos para romper con algo, es donde nos preguntamos- que pasara? en el camino, en el día a día fui aprendiendo a respirar, a tomarme las cosas con calma, no me daba cuenta que mis revoluciones iban bajando, al mismo tiempo mi cabeza se oxigenaba y al respirar con más calma pude aprender a ver las cosas con más claridad, a tomarme el tiempo para pensar y reparar.

en resumen, villa Mascardi nos dejó muchas cosas lindas, después de caminar tantos kilómetros como cada vez, el resultado de cada sacrificio valió cada momento, cada persona, cada lugar, cada experiencia que en el silencio me hacía razonar y cuestionármelo todo.

no quiero dejar afuera este detalle.  el segundo día, cuando desperté me di cuenta que ya no tenía más tabaco, necesitaba fumar, no había muchas opciones, todo lo que nos rodeaba era bosque pero al consultar en el camping me contaron que cruzando la ruta, costeando la cascada que anteriormente les conté, había un camino que llegaba a una chacra, eso si, había que caminar como 15km más o menos, la cuestión es que había que volver, pero bueno, fui, no quería saber nada pero dejando de lado las ganas de fumar me motivo el hecho de conocer, quería caminar un poco solo, conmigo en silencio o cantando, haciendo pausas disfrutando de la improvisación, es tan lindo ir y no saber que hay, es tan placentero caminar y descubrir. después de tanto caminar al fin vi el primer techo de una casa hermosa, recuerdo que lo primero que dije cuando amplie la vista fue- quiero vivir acá.

voy a tratar de explicar con palabras un poco. del lado derecho un campo enorme con la misma temática del camping, oblicuo y en el medio la casa, algunas ovejas dando vueltas, típica escena de película, casa, granero, espacio, mucho verde, tranquera. frente a mi la calle que me llevaba a un puente que cruzaba un arroyo que del mismo se podía beber el agua, un caballo estaba haciéndolo, antes de llegar ahí, estaba el almacén, prioridad. me acerco veo que tiene cosas esenciales y en un mueble de caña veo el tabaco y no solo eso, también papelillo, genial.

todo muy lindo hasta que me toco pagar 

- cuánto es?

- le puedo pagar con debito? pregunte.

el hombre me miro, hizo una pausa y me dijo; 

- acá no llega señal

automáticamente lo miro frunciendo la boca a punto de reírme, el se ríe y lo único que me salió decir fue.. soy un boludo y nos reímos otra vez pero con más confianza, en cámara lenta mientras le devolvía el tabaco y el papel pensaba por dentro en alguna forma de poder comprar, no había ninguna, no existía forma si no contaba con efectivo, además estaba lejos como para ir a buscar efectivo y volver. estuve tan cerca, estando en el medio de la nada, por que no pensé? ni se me paso por la mente algo tan obvio. vine hasta acá a buscar algo que no necesitaba, vine a buscar este pedacito de anécdota, vine hasta acá a tomar agua con vos le dije al caballo mientras me manipulaba para convencerme de quedarme con todo lo positivo.

así fue, porque me convencía rápido de los balances cuando me encontraba con situaciones donde debía corregirme, porque tenía siempre presente todo a lo que me enfrentaba, hoy conservo esa pausa, el balance, el no quedarme con lo primero que quiero si no con lo que realmente necesito. por inercia la mayoría va en busca de cosas innecesarias, tomamos decisiones a nuestra conveniencia pero agasajando al placer engañoso y no a la necesidad, los vicios, la comodidad se apodera de nosotros y ese día descubrí que tenía más control sobre mi. 

una caminata, una torpeza me enseño un poquito más, quiero llevar por siempre conmigo ese momento porque gracias a eso, ganaba experiencia y no es solo anécdota, es crecer por dentro y como escuche por ahí, el saber no ocupa espacio. quiero seguir aprendiendo, quiero conocerme más, quiero saber de qué soy capaz, no quiero limitarme. cuanto más se, más inmenso es el viaje por dentro y aunque parezca eterno y no me alcance la vida, sé que voy por el camino correcto.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Árbol - parte 5

 Los días pasaban, las horas se estiraban, podía hacer de un día dos o tres. mi respiración y la calma hacían que debajo de un arbol sentado...